Así reaccionan las bombas lacrimógenas en nuestro cuerpo

  • Publicado el 12-03-2020
  • Chile
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¿Sabían que los gases lacrimógenos se usan para dispersar protestas pero que están prohibidos en las guerras?

En general se considera un arma incapacitante no letal, pero ¿qué efecto tiene sobre la salud de las personas?

Efectos inmediatos típicos

El compuesto químico en la mayoría de las bombas de gas lacrimógeno usadas por la policía antidisturbios es el clorobenzilideno malononitrilo, también conocido como CS en honor a los científicos estadounidenses que lo descubrieron, Corson y Stoughton.

Los síntomas empiezan unos 20 o 30 segundos después de la exposición y se estima que el área de dispersión de una bomba va desde los 60 a los 300 metros cuadrados.

Una exposición aguda al CS resulta en -una irritación instantánea de los ojos, la nariz, la boca la piel y las vías respiratorias-.

Los efectos sobre la piel incluyen: picor, ardor, enrojecimiento y potencialmente dermatitis alérgica por contacto y ampollas.

La exposición ocular puede resultar en lacrimación, parpadeo involuntario, picor y sensación de ardor.

Y cuando se inhala, el gas suele causar tos, sensación de ahogo, salivación y opresión en el pecho.

Según la revista científica BBC Focus, en particular el CS afecta a los canales iónicos que están presentes en los nervios sensoriales de la nariz y el rostro. Estos canales iónicos son proteínas que actúan como compuertas frente a los estímulos.

Y la estimulación excesiva de esos nervios provoca una producción repentina de lágrimas y mocos, así como dolor urticante.

Normalmente estos síntomas se alivian unos 10 minutos después de que la persona respira aire limpio.

¿Y los efectos ante una alta exposición?

Si las personas están expuestas a una mayor concentración de gas lacrimógeno los efectos sobre la salud pueden ser más severos.

Cuando las fuerzas de seguridad utilizan el gas en espacios pequeños o cerrados, como por ejemplo en prisiones, las personas estan expuestas al agente tóxico en mayor concentración y durante más tiempo.

Una gran exposición al gas lacrimógeno, por concentración o cercanía, puede causar vómitos, diarrea, y según el estudio de Rothenberg, quemaduras en la piel y daños oculares graves, como edema estromal de la córnea o un desgarro conjuntival, entre otros males.

También se han reportado heridas graves y muertes a causa del lanzamiento de bombas de gas lacrimógeno que impactan muy cerca o directamente sobre las personas, causado heridas severas en la cabeza y los ojos así como quemaduras.

¿Tiene el gas lacrimógeno efectos a largo plazo?

Algunas encuestas en Turquía tras manifestaciones prolongadas en las que se usó gas lacrimógeno indican que algunos de los síntomas, como la tos persistente, el dolor en el pecho, las dificultades para respirar o la secreción nasal continuaron en algunos casos durante varias semanas después de la exposición.

Los efectos respiratorios también se observaron en los residentes de las zonas donde se usó el lacrimógeno, -lo cual sugiere que los agentes del gas representan un peligro para la salud y el ambiente-.

Sin embargo, no existen estudios grandes y fiables al respecto.

¿Por qué están prohibidos los gases lacrimógenos en las guerras?

En la Primera Guerra Mundial se utilizó por primera vez una versión incipiente del gas moderno.

Con el paso del tiempo, el gas dejó de utilizarse en los conflictos armados -en los que está prohibido bajo la Convención de Armas Químicas, que entró en vigor en 1997- sin embargo se convirtió en una de las herramientas preferidas por la policía para dispersar multitudes, aun tratandose de una arma química.

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